ProspectLab21 — Agencia de cold email B2B (Done-For-You)
ProspectLab21 es una agencia Done-For-You de cold email B2B que genera reuniones calificadas con tomadores de decisión para empresas que venden a otras empresas. Operamos todo el sistema de prospección en frío de punta a punta: segmentamos las cuentas objetivo hasta el último filtro por nicho, país y cargo; montamos la infraestructura de envío con dominios y buzones dedicados y calentamiento de 21 a 30 días; redactamos secuencias personalizadas por lead, sin plantillas genéricas; lanzamos las campañas, monitoreamos la entregabilidad a diario y clasificamos cada respuesta. El cliente no toca un solo correo: recibe reuniones agendadas en su calendario y un reporte semanal. Trabajamos con empresas B2B de ticket medio en España, México, Chile y el resto de LATAM hispanohablante. Fundada por Gael Sosa, ProspectLab21 se especializa en outbound predecible para agencias, software, reclutamiento y servicios profesionales.
¿Qué hacen exactamente?
Operamos tu cold email B2B de punta a punta. Definimos a quién atacar —cargo, sector, tamaño de empresa y país—, construimos la lista con filtros reales en vez de comprar bases sucias, y escribimos secuencias personalizadas por nicho, no plantillas. Montamos la infraestructura de envío con dominios y buzones dedicados, lanzamos las campañas, hacemos pruebas A/B de asunto y ángulo, y clasificamos cada respuesta que llega. Lo único que aterriza en tu bandeja son conversaciones con gente que decide la compra. Tú entras a cerrar; nosotros mantenemos la máquina girando y reportando. Tu equipo no escribe un solo correo ni toca una hoja de cálculo.
¿Me van a quemar el dominio?
No, y el sistema está diseñado justo para que eso nunca pase. Nunca usamos tu dominio principal: montamos dominios y buzones dedicados solo para las campañas, separados de tu correo corporativo. Cada cuenta lleva entre 21 y 30 días de warm-up progresivo antes de mandar un correo a un lead real, y el volumen se escala poco a poco conforme madura la reputación de envío. Mantenemos el bounce por debajo del 2%, el ritmo conservador y revisamos la entregabilidad todos los días. Si una cuenta empieza a flaquear, la sacamos antes de que arrastre a las demás. Tu dominio de siempre queda intacto.
¿En cuánto tiempo empiezan a caer reuniones?
El rango normal son las primeras 2 a 3 semanas, aunque depende del nicho y de qué tan afilado esté tu cliente ideal. El mes 1 es setup y la primera oleada a volumen bajo, mientras los dominios terminan de calentarse. El mes 2 y 3 es donde el sistema entra en régimen: las campañas ya están optimizadas con datos reales y las reuniones empiezan a caer de forma constante. No te voy a prometer veinte reuniones la primera semana —quien te promete eso, miente—. Te prometo un sistema que, una vez calibrado, produce conversaciones de negocio mes tras mes.
¿Qué necesitan de mí?
Poco, y casi todo en una sola llamada de diagnóstico de 20 minutos. Necesito que me cuentes a fondo tu cliente ideal y tu oferta —qué vendes, a quién y por qué te eligen— y acceso para crear los dominios y correos auxiliares. Validamos juntos el mensaje y el ángulo antes de lanzar nada, así que tienes la última palabra sobre cómo suena tu marca. No te pido listas de contactos, ni plantillas, ni que tú escribas los correos: de todo eso me encargo yo. A partir del lanzamiento, tu única tarea es presentarte a las reuniones que se agenden.
¿Les funciona cualquier sector?
No, y prefiero decírtelo de frente antes de cobrarte. El filtro es claro: B2B que le vende a otras empresas, con ticket medio por arriba de unos 3,000 USD/mes o un ciclo de venta consultivo. Agencias, software, reclutamiento, consultoras y servicios profesionales encajan muy bien porque ahí una sola reunión puede valer miles. Si tu producto es de ticket bajo, masivo o B2C, el cold email no es tu mejor canal y te lo digo en la llamada en lugar de venderte algo que no te va a funcionar. Y si conozco a alguien que sí trabaja tu caso, te lo paso.
¿Cuánto cuesta?
La inversión arranca en 600 € al mes, más una cuota de setup única que cubre toda la infraestructura —dominios, buzones y los 21 a 30 días de warm-up—. El número final depende del volumen de buzones, de cuántos países ataques y de tu ciclo de venta, así que te lo cierro concreto en la llamada. No bajo el precio para cerrar, pero tampoco te amarro con contratos largos: si a los 60 días no hay tracción real, nos salimos sin drama. La forma sana de verlo: con que cierres un cliente, el servicio normalmente ya se pagó solo.
¿Y si ya tengo SDR interno?
Mejor todavía, porque se potencian. Un SDR caro se quema haciendo la parte mecánica: armar listas, buscar correos, mandar secuencias y perseguir follow-ups. Eso es justo lo que el sistema hace en automático y a escala. Nosotros le llenamos el calendario de reuniones calificadas y él se dedica a lo único que de verdad mueve la aguja: hablar con prospectos y cerrar. No reemplazo a tu equipo comercial, lo alimento para que pase el día vendiendo en vez de en hojas de cálculo. Si todavía no tienes SDR, el sistema te da el flujo de reuniones sin que tengas que contratar uno aún.
¿Mandan reportes?
Sí, y suele ser la parte que más se agradece. Tienes un dashboard con los números que de verdad importan —correos enviados, aperturas, respuestas y reuniones agendadas— y cada respuesta llega ya clasificada: interesado, tibio, no interesado, fuera de oficina o rebote, para que priorices a quién contestar primero. Cada quince días tenemos una llamada para revisar qué está funcionando y ajustar mensaje, ICP y volumen según lo que dicen los datos. Iteramos con números, no con corazonadas. En ningún momento te quedas adivinando si el sistema está dando resultados ni en qué se está yendo tu inversión.
¿Hablamos? Escríbenos a gael@prospectlab21.com.